
Demencia Transitoria, había venido a hacerme una visita.
–Adelante, por favor, la puerta está abierta –le dije.
Afortunadamente Realidad se presentó de improviso y encontró a Demencia
Transitoria vagando a sus anchas por los pasillos de mi mente, entraba
en las habitaciones, abría armarios, leía mi correspondencia, fisgaba en los
cajones de mi ropa interior, y cosas por el estilo. Realidad
fue a buscar a Cordura a toda prisa. Tras algún que otro tira y
afloja, se las arreglaron para echar a Demencia Transitoria y
darle con la puerta en las narices. Demencia Transitoria yacía
en la grava de la entrada de mi mente, resollando furiosa y gritando:
–Fue ella la que me dejó entrar. Me pidió que pasase. Ella era la que quería verme.
Realidad y Cordura, que estaban asomadas a la ventana del primer piso, gritaron:
–¡Venga, lárgate! Aquí no eres bienvenida. Si no te has ido de aquí a cinco minutos, llamaremos a la Policía Emocional
[Claire Se Queda Sola - Keyes Marian]
No hay comentarios:
Publicar un comentario