Y escogí la música, los Beatles, todo aquello por lo que había luchado durante años. No creo merecer una condena por ello. No era más que un ser humano cualquiera... Y ya teníamos a Ringo. El bueno de Ringo. Con él los Beatles fueron todo lo que tenían que ser... Así que Julian no formaba parte del sueño. Durante cinco años fue mi hijo, pero no creo que yo fuese su padre.
Yo era el Beatle John.
No hay comentarios:
Publicar un comentario