Voy en este vuelo transoceánico oyendo tus versos melancólicos, dejando que el sonido de tu voz te traiga, así, del modo más enérgico.
Me regalaste tus somníferos, me diste tu oráculo sintético, extraño método de ahogar la sed, aquí, lejos de tu lágrima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario