Soñadores trepando nubes

sábado, 17 de octubre de 2009


Cuando el alma se despertó esa mañana, supo que algo había cambiado. Porque el aire había dejado de oler a miel amarga, y el cielo tenía un color que no conocía. Y cuando saboreó el primer rayo de sol del día, algo le hizo saber que no iba a ser un día más. Y cada paso que avanzaba se hacía más lento, y un mareo recorría su cuerpo. Caminar hacia la tormenta cuesta cada vez más. Y el viento en la cara duele al moverse. Y las carreteras son largas para caminar mal acompañado, y peor si estás desorientado. Entonces cuando sintió una mano cálida que la sostuvo casi en medio de un desmayo, se dió cuenta de que la tormenta no la iba a alcanzar, y que el camino a casa estaba muy claro. La risa, las fotos, los mil te quiero, y un viento del Sur. Estrellas que no mueren. Silencios que no dañan. Sueños que florecen. Almas que no se apagan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Direcciones de Calles Que No Existen